Bienvenidos al imperio de Narasaki

Se quedó cerca en Meiringen. Se quedó mucho más cerca en Chongqing. Y lo que venía siendo una tendencia en todas las pruebas en las que había venido participando finalmente tuvo un feliz desenlace: el primer puesto en la cuarta prueba de boulder de la IFSC Climbing World Cup 2019. El japonés Tomoa Narasaki fue probablemente el justo vencedor en esta ocasión, no solo por la regularidad que viene demostrando desde que empezó el año (mérito que hay que poner en valor viendo las dificultades para mantenerse siempre arriba del resto), sino por la seguridad con la que es capaz de resolver la mayor parte de los problemas.

El escalador de 22 años nacido en Ustunomiya (Japón) fue el único capaz de resolver el primero de los problemas. Ese bagaje fue una garantía para afrontar con mucha más confianza el resto de la final. Resolvió el segundo sin demasiadas dificultades, y en el tercero sentenció su victoria con un poco de fortuna en uno de los bloques. Con tres problemas resueltos, se bastó de una zona en el bloque definitivo para hacerse con una doble victoria: la de la competición, y la de la clasificación general, que ahora encabeza con 260 puntos.

Mención aparte merece Kai Harada, probablemente el único capaz de intimidar un poco el reinado de Narasaki. Harada se mostró algo nervioso a lo largo de toda la final, pero ello no fue óbice para que fuera capaz de superar 3 de los 4 problemas, siendo el único capaz de finalizar con éxito el último de los problemas. Hubo polémica en el tercer problema, ya que le invalidaron un Top en un principio por considerar que la mano izquierda no estaba claramente fijada en el último bloque. Sin embargo, tras revisarlo a través del videoarbitraje le concedieron la resolución del problema. Por la eufórica celebración en el último problema parece que a Harada el segundo puesto le supo a victoria. Probablemente si es capaz de rebajar un punto la tensión a la hora de afrontar finales volveremos a verle de nuevo en el podio muy pronto.

Pero curiosamente quien parecía estar más contento con su sorpresivo tercer puesto fue Jakob Schubert. El contrastado escalador austriaco de 28 años es un especialista en la modalidad de dificultad, pero en boulder no es quizá el favorito por ahora. Sin embargo, la bastó con superar el segundo problema y hacer zona en los otros tres para afianzarse en el podio. El resto de participantes de categoría masculina, Keita Dohi, Kokoro Fujii y Jan Hojer, superaron también un problema cada uno. De los tres probablemente Fujii tenía expectativa de alcanzar algo más, ya que a pesar de haber participado en tres de las cuatro finales de este año todavía no ha podido alcanzar el podio. Así mismo, su capacidad para alcanzar la última ronda le ha valido por lo menos para alcanzar el tercer puesto en la clasificación general.

Extraterrestre Garnbret

En categoría femenina se repite por cuarta vez de cuatro posibles el mismo desenlace. Nuevamente la eslovena Janja Garnbret se paseó literalmente por el boulder, resolviendo los cuatro problemas sin aparente problema. Tan solo en el primero requirió de un segundo intento, y fue la única capaz de resolver el segundo problema. Si a ello le sumamos que ha resuelto todos los bloques del campeonato, desde la fase clasificatoria hasta la final, podemos considerar que ha obtenido un perfect en toda regla.

En segundo lugar volvió a quedar la veterana Akiyo Noguchi, probablemente la única capaz de arrebatar ahora mismo alguno de los campeonatos restantes de aquí a final de año. Noguchi resolvió tres de los cuatro problemas, pero fue incapaz de finalizar el segundo. Idéntica situación a la de la jóven Ai Mori, que terminó tercera a pesar de sus 15 años. Tras no haber alcanzado las semifinales en las dos participaciones que había tenido este año en China y Suiza, en esta ocasión ha demostrado que su potencial le permite a aspirar a estar entre las grandes.

Miho Nonaka tuvo que conformarse con un cuarto puesto. Teniendo en cuenta que viene de una lesión y que hasta ahora no había podido participar en ninguna de las pruebas, no cabe duda que esta cuarta posición le haya dejado un buen sabor de boca. Tampoco pudo alcanzar el podio en esta ocasión Jessica Pilz, que quedó en sexta posición tras superar dos de los problemas. Tras haber alcanzado tres finales y un podio en las cuarto competiciones habidas hasta ahora, no parece que la decepción sea una palabra que quepa en el vocabulario de la escaladora austriaca.

Cerró la clasificación Julia Chanourdie. La francesa apareció relajada y sonriente al inicio de la final, con más intención de disfrutar de los bloques que de aspirar a alcanzar algo más. A pesar de no resolver ninguno de los problemas se lleva a casa su primera participación en una final este año.

La próxima cita no será hasta los días 18 y 19 de mayo. En esta ocasión será Munich la ciudad que acogerá la quinta prueba del campeonato del mundo de bouldering.

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