¿Qué pies de gato me convienen más? La lista definitiva

Probablemente uno de los temas quizá más manidos en el mundo de la escalada es el de la elección adecuada de los pies de gato. Sin embargo, todavía hoy resulta a veces complicado saber, principalmente cuando acabas de empezar, si estás adquiriendo los gatos adecuados para la modalidad que practicas o si estás gastándote demasiado para lo que necesitas en realidad.  Para intentar arrojar un poco más de luz al respecto, hemos querido elaborar un listado que desglose algunos puntos que a tener en cuenta en la elección de los gatos ideales para cada persona. Por el momento hemos incorporado 50 pies de gato, pero nuestra intención es añadir todos los gatos disponibles en el mercado. Hemos procurado desglosarlos con información relevante, como el hecho de saber para qué tipo de escalada son adecuados cada uno de los gatos, o el nivel en el que más pueden encajar (iniciación, bajo, medio o alto). Para ello hemos revisado la información proporcionada por las marcas, si bien hay que entender que de lo que pueda comentar la marca a la experiencia subjetiva puede haber un mundo. Por ejemplo, nosotros hemos probado las Boreal Diabola, unos pies de gato no enfocados a ninguna modalidad en particular, pero que personalmente pensamos que van muy bien para la práctica del búlder, principalmente a la hora de talonar.  Próximamente incorporaremos más información relevante a la tabla, pero estamos abiertos a sugerencias que creáis que pueda venir bien añadir. Hemos enlazado cada uno de los pies de gato de la lista al producto en la tienda Amazon. Boulder Lovers se encuentra dentro del programa de afiliados de Amazon, que nos permite entre otras cosas costear el mantenimiento de la web. Así mismo, siempre podéis buscar en vuestra tienda especializada más cercana o directamente en la página web del vendedor para obtener más información al respecto o haceros con vuestros pies de gato por la vía que os parezca más confiable. Antes de presentaros la lista, queremos indicar 4 tips muy básicos que debéis tener en cuenta en la elección. Creemos que ya existe muy buena información sobre el tema como para infoxicar todavía más, por lo que procuraremos ser muy sintéticos. 

4 ASPECTOS A TENER EN CUENTA EN LA ELECCIÓN DE LOS PIES DE GATO IDEALES

Para ello nos hemos basado en la guía publicada por Robbie Phillips para Escarpa, en la que explica los diferentes aspectos a tener en cuenta en la elección de los pies de gato en función de las necesidades que tengamos en cada momento. Según indica Robbie Phillips, uno de los falsos mitos existentes es “si no duele, no sirve”. En este caso coincidimos en que por lo menos se debe matizar dependiendo de tres variables: la cantidad de tiempo que vamos a usarlo, nuestro nivel y el lugar en el que practicaremos la escalada. Así, si nuestro nivel todavía es bajo probablemente no tengamos necesidad de contar con una sensibilidad extra en nuestros gatos, ya que la dificultad de las vías o bloques que escalaremos no lo requerirá. También es interesante tenerlo en cuenta si lo que vamos a hacer es ir a practicar o entrenar al rocódromo, donde solemos estar más tiempo con los gatos puestos y donde por el propio estilo de las presas es mejor apostar por el confort.  En segundo lugar, si acabas de empezar, apuesta por una transición dulce. Como indica Phillips, cuando nos iniciamos en la escalada cualquier pie de gato nos parece un instrumento de tortura. Por ese motivo, en lugar de dejarnos llevar por la emoción lo más adecuado es apostar por unos gatos lo más cómodos posibles, y una vez nos hayamos habituado a ellos, apostar por algo de mayor nivel si lo necesitamos. Una vez nos hayamos adaptado a llevar pies de gato y queramos ir un paso más allá, según Robbie Philips lo recomendable es seguir apostando por pies de gato que no estén focalizados en un estilo de escalada concreto (a no ser que tengamos clarísima la modalidad que nos gusta más). Remarca también la necesidad de seguir manteniendo cierto confort, es decir, que si bien pueda ser incómodo no llegue a resultar doloroso llevarlos. Para ello, podemos seguir los mismos criterios que cuando compramos unos zapatos normales: no queda espacio vacío, los dedos de los pies deben llegar hasta el final del zapato (ese clásico apretar en el dedo gordo del pie para ver hasta dónde llega) y notar cierta estrechez sin experimentar dolor (también teniendo en cuenta que, igual que con unos zapatos cualquiera, las primeras veces siempre nos tenemos que habituar un poco al nuevo calzado hasta que se adapta nosotros).  Para finalizar, aprovecha las demos de pies de gato que suelen hacerse con frecuencia en rocódromos. Son muchas veces la mejor oportunidad para ver si de verdad unos pies de gato determinados encajan con lo que realmente esperas de ellos. Recientemente, el hace poco inaugurado rocódromo Mapache Climbing publicó un post en instagram bastante didáctico sobre el tema, sintetizado en 5 imágenes, que también puede ayudar bastante: 
Y ahora sí, LA LISTA:

Comentarios

mood_bad
  • Sin comentarios todavía.
  • Añadir un comentario